
Ingredientes
(Molde 24 cm)
INGREDIENTES:
1 radicchio redondo
1 champiñón portobello
1 cebolla pequeña
1 cucharita de sal
Pimienta
1 cucharita de tomillo
¼ de vaso de vino tinto
1 rollo de masa de hojaldre redondo o rectangular
40 gr queso gorgonzola
45 gr queso parmesano
3 huevos
450 gr de ricota suave
Preparación
Empezamos cocinando el relleno: cortamos en pedazos chiquitos una cebolla y el radicchio, unimos un chorro de aceite y empezamos a cocinar. Mientras tanto cortamos también un champiñón portobello y le unimos al radicchio. Saboreamos con sal, pimienta, tomillo y el vino tinto (que ayuda a dar mas color. Si no tienen esta bien el vino blanco o agua también). Dejamos cocinar hasta que se vaya toda el agua y luego sacamos del fuego y dejamos enfriar.
Preparamos la crema al gorgonzola poniendo en un bowl la ricota con los huevos, el queso parmesano y el gorgonzola sin añadir mas sal. Mezclamos con una espátula hasta formar una crema.
Ponemos en un molde cubierto con papel encerado nuestro rollo de masa de hojaldre (yo he usado el mismo papel con lo que viene enrollada la masa). Dejamos unos bordes alto.
Unimos el radicchio ya tibio en la crema de gorgonzola, mezclamos y vertamos en el molde. Rallamos encima mas queso parmesano y horneamos a 170 grados por 50 minutos o hasta que los bordes de la masa estén cocidos (dependiendo del horno puede también demorarse una hora). Dejamos entibiar adentro del horno con la puerta abierta.
¡Servimos con miel y nueces, un maridaje excepcional porque la miel bajará el amargo del radicchio y suavizará el sabor del gorgonzola!



