
Ingredientes
(Molde de 24-26 cm de diametro)
Para la masa:
200 gr de harina común
200 gr de harina para repostería
2 huevos
140 ml de leche
60 gr de azúcar
100 gr de mantequilla
10 gr de levadura fresca (5 de la seca)
Pizca de sal
Ralladura de limón
Vainilla
Para la crema pastelera
6 yemas
400 gr de leche
100 gr de crema de leche
60 gr de almidón de maíz
160 gr de azúcar
Ralladura de limón
Pizca de sal
15 amarene
Para la superficie:
1 yema
2 cucharas de crema de leche
Azúcar
Preparación
Empezamos disolviendo la levadura en la leche. Mezclamos las harinas y la miel con la vainilla, la cascara de limón y empezamos trabajando a velocidad baja uniendo la leche con la levadura, luego los huevos. Si la masa les parece muy seca – esto depende de la fuerza de las harinas – pueden añadir unos 10 gr de leche.
Cuando ya se empieza a amasar unimos el azúcar, la pizca de sal y empezamos a trabajar a velocidad media. Terminamos uniendo la mantequilla fría y amasamos por unos 10 minutos. Sacamos y damos unos pliegues a mano para averiguar que la masa esté lisa, bien amalgamada y no pegajosa.
Dejamos descansar la masa hasta que doble de volumen.
Mientras tanto preparamos la crema pastelera. Calentamos la leche con la crema de leche sin llegar a hervir. En un bowl mezclamos con una batidora de mano los huevos, el almidón, el azúcar y la ralladura de limón. Unimos los líquidos calientes a filo y seguimos mezclando. Luego llevamos nuevamente en el fuego hasta que la crema se espese. No tiene que cocinar mucho porque luego cocina otra vez en el horno.
Ponemos la crema en un recipiente plano, tapamos con film plástico a contacto y dejamos enfriar totalmente.
Cuando la masa habrá doblado de volumen, la vamos extendiendo, con la ayuda de un poco de harina, en el mesón de trabajo hasta un espesor de 2-3 mm. La masa tiene que estar muy finita porque luego tiene que leudar otra vez al ambiente y crece también en el horno.
La base debe tener el mismo diámetro del molde, pueden ayudarse a extenderla con los dedos. Si les falta masa pueden tranquilamente pegar otro pedazo. La masa se trabaja fácilmente.
Ponemos la crema pastelera en una manga pastelera y rellenamos la base del brioche dejando un espacio libre de 1 cm desde los bordes, hacemos una montana mas en el centro.
Decoramos con las amarena.
Cortamos la tapa de nuestro pastel, esta vez pero la superficie debe ser de un par de cm mas grande del molde, para poderle cerrar bien en los bordes.
Apoyamos entonces la tapa de brioche, sacamos el aire y cerramos bien los bordes aplastando con los dedos (por eso dejamos un cm de espacio de crema).
Ahora untamos la superficie con la mezcla de huevo con crema de leche y dejamos leudar 1 hora.
Luego de una hora volvemos a untar la superficie con la mezcla de huevos y crema de leche y decoramos con las azucaritas típicas de este pastel (si no tiene no vayan a poner nada, el azúcar normal puede quemarse).
Horneamos a 180 grados por 30-40 minutos. Si notan que la superficie se esta colorando demasiado, pongan un papel de aluminio encima y terminen la cocción.
Una vez cocida, sacamos el pastel del horno y dejamos enfriar totalmente antes de cortar el pastel.
Se conserva en refrigeración, antes de servirla se le puede dar un golpe de calor en la microonda.



