
Ingredientes
(Molde de 18-20 cm)
INGREDIENTES:
80 gr de chocolate negro
60 gr de yema de huevo
90 gr de clara de huevo
70 gr de mantequilla pomada (temperatura ambiente)
20 gr de azúcar impalpable
90 gr de azúcar blanca
65 gr de harina para repostería (0000)
Vainilla
Pizca de sal
PARA DECORAR:
200 gr de mermelada de albaricoca (damasco)
180 gr de chocolate negro
120 gr de crema de leche (30/35% de grasa)
Preparación
Empezamos derritiendo el chocolate negro en el microondas o en baño maría y dejamos enfriar. Montamos la mantequilla con el azúcar impalpable y la vainilla. Cuando empezará a tener un color claro, unimos la pizca de sal y los huevos semi batidos un poco a la vez. Montamos bien, por lo menos unos 8-10 minutos hasta que la mantequilla y los huevos estén bien montados y espumosos.
Unimos ahora el chocolate derretido que debe estar a una temperatura inferior a 45 grados, para evitar que se disuelva la mantequilla y una vez bien amalgamados dejamos de batir.
Montamos la clara de huevos y cuando empiezan a crear una espuma, unimos la azúcar blanca. Montamos hasta obtener una consistencia semi montada. Este merengue lo unimos al compuesto de chocolate, mezclando delicadamente desde abajo hacia arriba con una espátula. El compuesto de chocolate estará denso, pueden usar la primera cucharada de merengue para ablandar la mezcla y luego unir el restante con movimientos delicados.
Terminamos tamizando y uniendo todos los polvos. Igual mezclamos delicadamente con movimiento desde abajo hacia arriba. Una vez bien amalgamado, vertimos en un molde untado y enharinado, nivelamos y horneamos a 170 grados (horno estático) por 35-40 minutos. Hacer la prueba del palillo. Una vez listo, sacamos el pastel y dejamos enfriar totalmente.
Una vez que el pastel estará frio lo sacamos del molde y lo partimos a la mitad con un cuchillo bien afilado.
Si la mermelada de albaricoca resulta densa o con pedazos de fruta, mejor pasarla a un procesador para que quede lisa.
Por comodidad, ponemos el pastel encima de una reja para repostería. Decoramos mitad del pastel con la mermelada, la cantidad es a gusto, pero tengan en cuenta que mientras màs mermelada se pone, màs el pastel quedara mojado y suave.
Cubrimos el pastel con la otra mitad y vertamos encima màs mermelada, dejando un velo sutil en la superficie y en los bordes. Ponemos el pastel en la nevera.
Preparamos el glaseado calentando la crema de leche, antes de que empiece a burbujear sacamos del fuego y unimos el chocolate hecho en pedazos, mezclamos hasta obtener una crema lisa y dejamos entibiar. Luego vertemos el glaseado encima del pastel y en los bordes, si necesario nivelamos con una espátula. Ponemos la Sacher a descansar en la refrigeradora por una media hora hasta que el glaseado se haga opaco.
Calentamos 50 gr de chocolate con una cuchara de leche y decoramos nuestro pastel con su típica decoración “Sacher” escrita encima del pastel.
La Sacher se conserva en la nevera tapada, por 2-3 días.



