
Ingredientes
(molde de 26 cm de diametro)
350 gr de harina de trigo
250 gr de mantequilla suave
200 gr de azúcar blanca
180 gr de harina de almendra
70 gr de avellana molida
2 huevos
8 gr de polvo de hornear
1 cuchara de canela en polvo
½ cuchara de clavo de olor en polvo
Cascara de limón rallada
1 cuchara de cacao amargo en polvo
Para el relleno:
350 gr de confitura de frambuesa
1 yema
1 cuchara de leche
Almendras fileteadas
Preparación
avellanas hechas polvo, los huevos, el cacao en polvo y el polvo de hornear. Canela, clavo de olor, cascara de limón y por último unimos la mantequilla suave (hay que sacarla una hora antes del refri) y empezamos a formar la masa. La masa saldrá súper suave, no hay que añadir harina. La dejamos descansar en el refri envuelta en fin plástico por una hora mínimo. Es preferible preparar la masa la noche anterior para un resultado excelente y mas sabroso: mas descansa la masa mas tendrá sabor.
Luego del descanso enharinamos el mesón de trabajo y extendemos la masa hasta un espesor de casi 1 cm. Penémosla en un molde untado y enharinado dejando unos bordes bastante altos.
Dejamos descansar otra media hora la masa en la refrigeradora y mientras tanto hacemos las tiras de decoración: formamos unos tubos con la masa que queda. Igualmente, los peonemos en la refri a descansar.
En un recipiente pequeño batimos la yema con la cuchara de leche. Terminado el descanso, rellenamos el pastel con la confitura (si es demasiado densa se le puede añadir un par de cucharas de zumo de limón o agua). Decoramos con las tiras y ajustamos los bordes cortándolos dejando pero unos 3 mm de alto y ponemos unos tubitos también el los bordes. Aplanamos un poco solo el borde para que se pegue mejor la decoración. Untamos la decoración con la mezcla de yema y leche y pegamos unas laminas de almendras fileteadas
Horneamos a 180 grados por 40-45 minutos.


