
Ingredientes
(Dosis para unos 10-15 scones dependiendo del tamaño)
230 gr de harina para repostería
60 gr de mantequilla fría de refrigeradora
1 cuchara de azúcar
1 cuchara de polvo de hornear
80 ml de leche
70 ml de crema de leche
1 pizca de sal
Leche para la cobertura
Preparación
Tamizamos la harina y el polvo de hornear y la penémoslos o en una procesadora o en un bowl juntos al azúcar. Añadimos la mantequilla fría de refrigeradora y cortadas en cubitos. Mezclamos los dos ingredientes velozmente sin calentar la mantequilla, al contrario, dejémosla en pedazos. El truco de estas galletas es dejar la masa fría, sin calentar la mantequilla.
Unimos la leche, la crema de leche y la sal. Mezclamos hasta obtener una masa compacta, húmeda y esponjosa.
Pulverizamos la superficie del mesón con harina y extendemos la masa hasta un espesor de 1 cm, las galletas tienen que quedar bien altas. Con un molde para galletas sacamos nuestros scones y les vamos apoyando en una bandeja cubierta con papel encerado.
Precalentamos el horno a 180 grados y mientras que esperamos que se caliente, ponemos nuestras galletas en la refrigeradora.
Untamos la superficie con leche y horneamos por 12-15 minutos.



