
Ingredientes
(Dosis para 6 mini cake)
INGREDIENTES:
100 gr de huevos (2 medianos)
90 gr de azúcar
48 gr de aceite vegetal
50 gr de leche
7 gr de zumo de limón
95 gr de harina común
6 gr de polvo de hornear (si viven a mas de 2000 mt de altitud, 4 gr)
1 gr de bicarbonato (comestible)
10 gr de cacao
Colorante rojo
FROSTING:
125 gr de queso crema
25 gr de azúcar impalpable
50 gr de crema de leche
Preparación
Empezamos con la leche, la mezclamos con el zumo de limón y la dejamos unos 15 minutos hasta que la leche empiece a coagularse (se hará tipo yogurt).
Mientras tanto montamos los huevos con el azúcar. Deben montar bastante, a velocidad medio alta, por lo menos unos 15-20 minutos hasta que la mezcla se haga bien esponjosa y homogénea.
Mientras tanto podemos tamizar todos los polvos, precalentar el horno y preparar las pirrotinas en el molde.
Una vez que la leche ha tomado una consistencia cremosa, tipo yogurt, unimos el aceite y el colorante rojo. Un par de gotas serán suficientes porque el cacao ayudará a dar color a la mezcla.
Unimos este compuesto a los de los huevos ya bien batidos haciendo mucha atención, delicadamente y bajando la velocidad de la batidora.
Una vez amalgamado, sin exagerar con el batido, unimos todos los polvos. Ahora batimos solo el tiempo necesario para incorporar los ingredientes, apagando y encendiendo la batidora por unos segundos, para evitar de desmontar la mezcla de huevos. Solo el tiempo necesario para mezclar los ingredientes.
Vertamos la mezcla en las pirrotinas. La mezcla estará sedosa y mas liquida de un muffin, esto porque no se trata de una masa de muffin, pero de una masa de red velvet parecida a un batido pesado.
Horneamos a 180 grados por 13-15 minutos.
No dejen hornear demasiado, a los 12 minutos pueden abrir el horno y con los dedos topar la superficie y sentir la textura. Si es demasiado blanda al tacto les dejan un par de minutos mas. En caso contrario saquen del horno o la masa se seca demediado. Es un biscocho húmedo y muy esponjoso.
Dejamos enfriar totalmente y preparamos el frosting. Mezclamos hasta ablandar bien el queso crema con el azúcar impalpable. En otro bowl montamos la crema de leche hasta que tenga consistencia y la unimos a la crema de queso con movimientos envolventes.
Si notan que el frosting esta blando, pueden dejarlo descansar en la refrigeradora una hora para estabilizarlo.
Ponemos el frosting en una manga pastelera y decoramos los mini red velvet. Terminamos la decoración de los pastelitos con unos azucares rosados o de corazones como ustedes quieren, puede ser también un bon bon de chocolate con forma de corazón.
El red velvet pueden prepararlo y decorarlo el día antes, guardándolo ya decorado con el frosting en la refrigeradora. No se seca y queda muy esponjoso. ¡Al contrario, un poco frio es todavía mas rico!
Buon San Valentino!



