
Ingredientes
350 gr de harina 0000 (débil, para repostería)
90 gr de mantequilla fría
70 ml de leche
70 gr de azúcar
2 huevos
1 yema (no boten la clara, la usamos para untar)
8 gr de polvo de hornear (si viven a nivel del mar pueden llegar hasta 12 gr)
Para aromatizar a gusto: cascara de limón o vainilla
Pizca de sal
dulce.
Preparación
Empezamos mezclando en el mesón de trabajo o en una batidora de pedestal, la mantequilla, el azúcar, la pizca de sal y la harina. Trabajamos hasta obtener un compuesto arenoso. Si trabajan a mano, con la punta de los dedos hay que llegar a esa consistencia arenosa.
Terminamos añadiendo la leche, los huevos con la yema, los aromas y el polvo de hornear. Mezclamos hasta compactar la masa, cuidado a no amasar demasiado, no se necesita una masa extremadamente elástica.
Si quieren pueden usar harina de trigo normal, pero en este caso probablemente le irá faltando un poco de humedad entonces pueden añadir un poco mas de leche o mantequilla para llegar a una consistencia compacta, un poco rugosa pero fácil de trabajar (el importante es que no tiene que romperse estirándola) y no muy pegajosa.
En caso contrario, si le notan demasiado pegajoso, pueden añadir mas harina (la humedad depende también del tamaño de los huevos que hemos usado, los míos eran medianos).
¡Juegan con la consistencia, es un pastel casero de campo no hay reglas perfectas!
Una vez lista la masa la envolvemos en film plástico y la dejamos descansar en la refrigeradora una media hora.
Luego del descanso estiramos la masa encima de un papel encerado o un silpat, dándole una forma ovalada del espesor de 2-3 mm y perfeccionando con las manos los bordes. En el centro vertamos nuestra crema favorita o mermelada. Cerramos con la ayuda del papel encerado primero la parte longitudinal y luego las dos extremidades (sobretodo las extremidades hay que cerrarlas bien), y le damos la vuelta para que todos los cierres queden abajo (en cocción el pastel se va abriendo en la superficie).
Mejoramos la forma como si fuera un pan.
Untamos la superficie con la clara que nos quedó y decoramos con azúcar y gotas de chocolate a gusto. Aplastamos un poco las decoraciones para que se queden pegadas a la superficie del dulce.
Horneamos a 180 grados por 30 minutos. Dejamos enfriar el pastel antes de cortarlo.
Se guarda a temperatura ambiente tapado con film plástico o aluminio hasta 4 días.



