
Ingredientes
PARA LA PASTA FROLLA
250 gr de harina de trigo (común)
75 gr de azúcar impalpable
120 gr de mantequilla fría
2 huevos
1/2 cucharita de polvo de hornear
Cáscara de limón rallada o/y vainilla
Pizca de sal
PARA EL RELLENO:
450 gr de queso ricota (de vaca o oveja)
5 cucharas de azúcar
50 gr de gotas de chocolate
(para un sabor mas intenso también cascara rallada de una naranja)
150 gr de galletas (cualquiera)
Horno 180 grados por 35/40 minutos
Preparación
Empezamos haciendo la pasta frolla uniendo harina, azúcar impalpable, polvo de hornear, huevo, pizca de sal y cascara de limón rallada con la vainilla. Cuando empezamos a obtener una masa bien harinosa, unimos la mantequilla fría de nevera en pedazos. Trabajamos hasta obtener una masa lisa, compacta y uniforme que dejamos descansar envuelta en film plástico en la refrigeradora por 30 minutos.
Mientras tanto preparamos el relleno mezclando la ricota, las gotas de chocolate y el azúcar. Dejamos descansar el relleno.
Terminado el descanso, untamos un molde con mantequilla y harina, y extendemos nuestra masa dejando un espesor de 2 mm, la ponemos en nuestro molde dejando unos bordes de 3 cm. Con la masa sobrante vamos a hacer nuestra tapa del pastel.
A la base de nuestro pastel hacemos unos huecos con un tenedor y cubrimos la superficie con la mitad de nuestras galletas hechas polvo. Vertamos el relleno y cubrimos con la otra mitad de galletas hechas polvo.
Tapamos nuestro pastel con la capa de pasta frolla, unimos bien los bordes y cortamos los excesos a nivel.
Seguimos haciendo unos huecos con el tenedor en la superficie y horneamos a 180 grados por 35-40 minutos máximo. La masa tiene que salir dorada.
Dejamos entibiar bien y la sacamos del molde dándole la vuelta para que la base sea la superficie del pastel.
Decoramos con la ayuda de unas tiras finitas de papel y cubriendo con azúcar impalpable.
La cassata al forno se conserva en la refrigeradora por 3 días.



